En la última década el Índice Global de Innovación se ha establecido como referencia en materia de innovación y una herramienta para la toma de decisiones y de política en las diferentes economías. Este índice mide la innovación basada en criterios como instituciones, capital humano, infraestructura, sofisticación de mercados y sofisticación de negocios, lo que lleva a la economía a producir conocimiento, tecnologías, entre otros aspectos.
En ese sentido es fundamental evolucionar desde las diferentes dimensiones a partir de esfuerzos desde el sector público, privado y academia, para seguir avanzando en la materia. Y es que en 2023 Colombia ocupó el puesto 66 entre los 132 países que integran el citado ranking. Dicha posición ubica a nuestro país en el quinto lugar a nivel latinoamericano, siendo superado por Brasil, Chile, México y Uruguay.
En comparación con el año 2022, hemos logrado mejorar en la sofisticación de negocios, ascendiendo del puesto 42 al 40, obteniendo resultados más favorables en los enlaces de innovación.
El país, con Bogotá a la cabeza, viene liderando desde hace años grandes esfuerzos por jalonar los indicadores de innovación por su impacto en el sector privado y la implementación de estrategias y acciones tangibles asociadas a este concepto. No obstante, aún hay mucho por hacer, como lo señalan indicadores revelados por prestigiosos validadores internacionales expertos en innovación.
Entre los retos que persisten en áreas cruciales están el capital humano, la investigación y la sofisticación de mercados. Afrontar esos, entre otros desafíos, es esencial para obtener mejores resultados en la producción creativa, el ámbito del conocimiento y la tecnología.
La Cámara de Comercio de Bogotá lleva cerca de 20 años fortaleciendo su apuesta por la innovación, en los cuales ha desarrollado todo un programa de acompañamiento para las empresas, a través de consultorías. Es precisamente en estos dos componentes, sofisticación de los negocios y enlaces de innovación, en los que se ha enfocado desde el Programa de Gestión de la Innovación (PGI) para aumentar la competitividad, sostenibilidad y generación de valor de las empresas de Bogotá y la región.
Este programa se orienta en la creación e implementación de sistemas de innovación en las compañías. A través de este acompañamiento, los líderes de innovación de las empresas participantes tienen a su disposición un consultor experto en la materia durante un periodo aproximado de ocho meses, quien los guía y acompaña en la construcción del modelo de innovación a la medida.
Tras estos ocho meses de consultoría gratuita, las empresas quedan habilitadas para obtener el Sello de Buenas Prácticas de Innovación, lo que les permite visibilizar la apuesta estratégica en términos de innovación. La apuesta incluye la generación de nuevos productos, servicios, procesos y modelos de negocio para que la innovación sea una práctica empresarial transversal y permanente. El modelo de innovación propuesto por la CCB consta de seis componentes clave:
Estrategia: establece cómo la innovación facilita la ejecución de la estrategia corporativa.
Gobierno: define los roles del equipo de innovación, métricas y la política de innovación.
Proceso de innovación: garantiza que los equipos cuenten con metodologías adecuadas para lograr resultados y saber cómo innovar.
Cultura: plantea estrategias para hacer de la innovación parte del ADN organizacional.
Gestión del conocimiento: facilita que las capacidades de innovación pertenezcan a la organización y no dependan de unos pocos.
Ecosistema de innovación: permite la identificación de una red inicial de expertos y otros actores con quienes la empresa pueda colaborar para el desarrollo de su estrategia de innovación.
Alpina le apuesta a la innovación
Una de las 600 empresas que ha pasado por el Programa de Gestión de la Innovación es Alpina. Oscar Rincón, director de investigación, desarrollo e innovación de la empresa, asegura que se vincularon al programa para consolidar la estrategia de innovación de la compañía. Ese proceso les permitió identificar fortalezas y áreas de mejora para tomar decisiones sobre el futuro de Alpina.
“Fortalecimos la cultura de la innovación en la empresa lo que se reflejó en el desarrollo de nuevas capacidades entre empleados y diversas metodologías de innovación. Esto se tradujo en una mayor eficiencia en la generación de nuevos productos y procesos, y en una mayor organización interdisciplinaria en toda la empresa. También reconocimos la necesidad de estandarizar procesos y realizar auditorías internas de innovación”.
Aseguró que es fundamental que otras empresas participen de este programa ya que brinda herramientas y metodologías para robustecer la cultura de la innovación de la empresa, haciéndola más competitiva en un entorno tan cambiante.
Una apuesta de largo aliento
La apuesta por la innovación empresarial ha cumplido un natural proceso evolutivo que ya cumple más de dos décadas. Se inició trabajando en los estudios de brechas tecnológicas y algunas intervenciones de gestión de proyectos de innovación en articulación con universidades y empresas.
En 2011, la CCB identificó los obstáculos empresariales en la implementación de políticas de innovación, como la falta de recurso humano capacitado, falta de alineación con las políticas de la empresa, entre otros. En 2015, nació el Centro de Innovación y Diseño Empresarial de la CCB, con el propósito de que los empresarios acelerarán sus proyectos de innovación y así aumentarán el nivel de sofisticación de sus productos y servicios.
Actualmente, el Programa de Gestión de la Innovación CCB ha atendido a más de 600 empresas, de las cuales más de 220 han obtenido el Sello de Buenas Prácticas de Innovación. Algunas de las compañías que han pasado por el programa son Ecopetrol, Alpina, Claro Colombia, Grupo de Energía de Bogotá, Servientrega, Constructora Bolívar, entre otras.
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