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La industria colombiana del calzado debe educar al consumidor para que sepa qué comprar

La agencia Raddar, especializada en el análisis de consumo, brinda un panorama del sector del calzado y la marroquinería en Colombia, tras un primer semestre marcado por el descenso de las ventas en el país.

Juan Diego Becerra, es el vicepresidente de Raddar, agencia especializada en los comportamientos de consumo de Latinoamérica. El ejecutivo, especializado en el sector del cuero y calzado, analiza la situación actual de la marroquinería en Colombia, en medio de un difícil periodo para la economía cafetera, que afrontó un duro primer semestre, marcado por la contracción del consumo de productos de moda en el país.

Pregunta: La moda ha acusado uno de los semestres más duros, ¿cómo le fue al sector del calzado colombiano?

Respuesta: Desde mediados de 2016, las ventas han marcado números rojos y hasta junio de este año se han levantado en un 0,2% y en julio crecieron un 1,2%. Dentro de la categoría de moda, el calzado ha sido la que mejor ha evolucionado durante el primer semestre, porque los consumidores locales no han dejado de comprar zapatos, pero los están buscando más baratos, por eso recurren a negocios tradicionales y no a las propuestas que se encuentran en centros comerciales o tiendas departamentales.  

P.: ¿Esto quiere decir que el consumidor se está volcando a comprar productos colombianos?

R.: No necesariamente. Lo que pasa es que muchas veces el consumidor local no sabe de dónde provienen los zapatos o accesorios. Hay empresas colombianas que venden productos chinos y automáticamente el comprador asume que es industria nacional. No hay una educación sobre el origen, entonces es muy difícil que para un colombiano eso sea un factor relevante.

P.: ¿Cómo ha cambiado el consumo de calzado y cuero en la última década en Colombia?

R.: Es muy complejo, cada vez pesa menos dentro del gasto en los hogares. En 2009, el calzado pesaba el 0,69%, hoy está en 0,52% y no es que el consumidor compre menos zapatos, lo que pasa es que otros productos de la canasta familiar suben de precio y la gente no deja de consumirlos, y eso que el calzado es una de las categorías que no ha tenido un aumento significativo en su valor final. Desde 1999, los valores de los productos del sector sólo han subido un 12%.

P: ¿Cuáles son las ciudades colombianas donde se concentran la producción de productos de marroquinería en el país?

R.: Tanto en producción como en comercialización, tradicionalmente son Bucaramanga, Cúcuta y el sector del barrio Restrepo en Bogotá.

P.: ¿Y las que más consumen?

R.: Por tamaño, las cinco ciudades principales del país (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga), también es muy interesante el comportamiento de Pasto y Manizales. En la primera, las compras de zapatos están teniendo un gran peso dentro de la canasta familiar, además está su cercanía con la frontera con Ecuador. Por otro lado, en Manizales, el gasto en moda ha aumentado considerablemente por ser una ciudad universitaria.

Tomado de Moda es Latinoamérica