Cluster, una Iniciativa de Valor Compartido Volver

¿Cómo funcionará el sector de la construcción de Bogotá en la ‘nueva realidad’?

Este es uno de los sectores que más genera empleo y desarrollo en la capital. En la estrategia de la reactivación económica, estos fueron los horarios que le fueron asignados. Camacol e IDU explican cómo se están implementando los protocolos.

En Bogotá avanza la apuesta de implementar una ‘nueva realidad’, mediante un proyecto de decreto que, fija los nuevos lineamientos para la operación económica y social en la capital. Uno de estos es el sector de la construcción. 

Producto de la cuarentena, las obras públicas y privadas en la ciudad tuvieron que ser aplazadas en el mes de marzo. Más tarde, entre abril y mayo, comenzaron a reactivarse, en la medida que integraban los protocolos de bioseguridad y recibían el aval de las autoridades para continuar con su operación. Ante la promesa de la ‘nueva realidad’, la construcción vuelve a tener cambios.

El proyecto de decreto desarrollado desde la administración de Claudia López continúa dando luz verde a la realización de esta actividad económica en la capital. Sin embargo, estableció una franja de horarios para pueda operar. En zonas no residenciales, se podrá adelantar esta actividad de lunes a sábado desde las diez de la mañana; en zonas residenciales aplica lo mismo, solo que se limita el horario hasta las siete de la noche.

Entre las actividades económicas que cuentan con restricciones, la construcción es la que más espacio tiene para funcionar. Según la alcaldesa Claudia López, esto se debe a su bajo riesgo de propagación del virus, producto de la dinámica de esta industria y la acertada implementación de los protocolos de bioseguridad.

En entrevista con El Espectador, el gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, Alejandro Callejas, aseguró que la confianza que ha depositado en ellos la administración distrital es el reflejo de “un sector que genera empleo e impacta positivamente el aparato industrial, ya que se mueve 34 subsectores de la economía y está encadenado con más de 54% de la industria. La reactivación económica y el Plan Marshall, anunciado por la administración, en gran parte dependen de la construcción”.

Entre los compromisos asumidos por este sector, Callejas destacó no solo el cumplimiento de los protocolos sino la adaptación de las obras y los espacios de trabajo, además del monitoreo de la situación de cada trabajador y estrategias de movilidad segura en la que brindan alternativas al transporte público para evitar que Transmilenio alcance el máximo de su ocupación, el cual es del 35 %.

Otro que recibió con agrado este proyecto de decreto fue el director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), quien dijo a este medio de comunicación que el apoyo a este sector beneficia a todas las empresas y trabajadores que dependen de este como las ladrilleras y las cementeras.

También destacó que esta es una buena noticia para el empleo de la ciudad, ya que las obras públicas en la ciudad tienen la particularidad de contratar mano de obra no calificada. “Desde que reiniciamos los contratos, les hemos trasladado un apéndice que hemos denominado ‘apéndice de bioseguridad de covid-19’. Esto trae una serie de obligaciones mínimas para el contratista que quiere reiniciar las obras. Medidas de control de acceso a las obras, medición de temperatura, antecedentes de salud, modos de movilidad segura, protocolos de lavado de manos, antibacteriales y distanciamiento social”.

Actualmente, la ciudad ha logrado reactivar todas sus obras públicas y, en algunas, ya se han registrado casos de trabajadores que han dado positivo en la prueba de COVID-19 (afortunadamente no han sido muchos, se tiene cuenta de cerca de 11 personas). Estos se han puesto en cuarentena, junto con compañeros que tuvo un contacto cercano. Para no retrasar las obras se han implementado cuadrillas paralelas en las que se contratan reemplazos.

Fuente: El Espectador