País invitado: China

Cooperación y confluencia entre China y Colombia

América Latina está jugando un papel cada vez más importante en la disposición plenaria de inversión externa de China: en 2015 China invirtió a escala mundial 118 mil millones de dólares, el 18 % se dirigió a América Latina, con un incremento de 68.6 % en comparación con el año anterior, cabe estimar que se radicarán aún más empresas chinas en ese nuevo mundo para el futuro. 

Colombia, un país latino con influencia tanto geopolítica como económica, elevó a gran medida su relación bilateral con China desde la visita oficial por el primer ministro chino Li Keqiang en el año 2015, que logró fortalecer la confianza mutua de política, fortalecimientos de cooperación económica, así como confluencias culturales entre ambos países

Hoy en día, China es el segundo socio comercial para Colombia en el ranking mundial y Colombia el séptimo para China en América Latina. Estabilidad institucional, transparencia política y la calidad de su gente son factores principales que atraen a las empresas chinas, cuyo número va en aumento, pasamos de 28 empresas establecidas el año pasado a 53 del año en curso, sin ninguna señal de que esto se detenga.

Gracias a las políticas de incentivación de ambos gobiernos, observamos hoy una participación china importante en campos como energía, infraestructura, telecomunicaciones e incluso logística, penetran a la costumbre diaria del pueblo colombiano, les ofrecen servicios que apuntan a una mejora en su calidad de vida.

Se destacan también los compromisos de asistencia. Durante los últimos años China ha firmado con Colombia acuerdos de asistencia económica gubernamental por un valor total de 56 millones de dólares, entre los cuales 38 millones se han destinado a construcción de edificios, donación de materiales y entrenamientos técnicos, etc. China seguirá con toda la voluntad para promover e implementar nuevos proyectos de asistencia y así satisfacer necesidades reales del pueblo colombiano y, de esta manera, participar en la construcción que se dará durante el posconflicto.

A pesar de la larga distancia entre los dos países, Colombia se ha convertido en una palabra popular para el pueblo chino: contratamos a jugadores colombianos a nuestra liga de fútbol y tenemos fanáticos de James Rodríguez, aprendemos a conocer marcas del café colombiano y necesitamos de las flores y esmeraldas colombianas para celebrar el San Valentín de una manera romántica. También nos da alegría ver que cada día más colombianos están aprendiendo a hablar el idioma chino, comer con palillos e incluso leer obras literarias de la antigua China. Las confluencias políticas, económicas y culturales son cristalinos de cooperación que estamos comprometidos de mantener y desarrollar hasta heredar a la próxima generación.

Los esfuerzos comunes nos brindan una gran oportunidad de contemplar el apogeo de la relación bilateral chino-colombiana, estamos dispuestos a esperar junto con el pueblo colombiano la paz y plasmar una historia nueva y espectacular