Preguntas frecuentes

¿Por qué hablar del rol de los empresarios en la construcción de paz?

La construcción de un escenario de transición hacia la paz en Colombia convoca la participación decidida de todos los actores de la sociedad, incluido el sector empresarial.

Consideramos que el tema de la construcción de paz debe ser ampliamente debatido y abordado con toda la seriedad, pues estamos frente a una oportunidad histórica que nos posiciona como los posibles gestores de un nuevo entorno lleno de oportunidades y retos para nuestros empresarios.

Es claro que la terminación del conflicto armado no resolverá todos los complejos problemas que aquejan a Colombia, pero si representa una oportunidad sin igual para dar un salto cualitativo en muchas áreas.

En este sentido, requerimos acciones concretas y debates profundos que nos permitan entender de mejor manera la relación entre el sector empresarial y la construcción de paz. Somos conscientes de la necesidad de proponer contenidos, formular estrategias e imaginar escenarios que promuevan la construcción de la paz en el país.

Este nuevo entorno implica que los empresarios y el sector privado deben asumir un rol activo en el diseño, la conducción, el debate y manejo de dichas transformaciones. Creemos que esa responsabilidad del sector privado es indelegable y que estamos preparados para contribuir.

El sector privado tiene las herramientas para, junto con el Estado y las comunidades, emprender proyectos e iniciativas que permitan alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible trazados por la ONU. En este sentido, el asunto de la construcción de paz no es un tema exclusivo de Colombia; es un tema global que está consagrado en la actual agenda de desarrollo, en particular en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16.

Finalmente, concebimos la construcción de paz en Colombia como un proyecto nacional de largo plazo eminentemente público-privado. En este sentido, el sector empresarial puede, además de generar empleo y pagar tributos, aportar a la cultura de la legalidad, contribuir al fortalecimiento de instituciones, a la generación de capacidades para la convivencia, a motivar el diálogo cívico sobre temas de política pública, a la generación de nuevos mercados y cadenas productivas inclusivas, entre otros.

¿Por qué estamos hablando de construcción de paz en la CCB?

Creemos firmemente en que el comercio y el mercado generan paz y desarrollo. La violencia o la guerra representan un costo inmenso para los negocios y para el crecimiento de los mercados.

Nuestra CCB lleva muchos años contribuyendo a la construcción de paz y a la generación de entornos sanos para la actividad empresarial y la sostenibilidad.

Somos una organización comprometida con los diez principios del Pacto Global de las Naciones Unidas y signataria de "Business for Peace - Empresas para la Paz" desde su creación, porque estamos convencidos que ante la posibilidad de un acuerdo de paz y un eventual escenario de construcción de paz, el sector privado debe jugar un papel fundamental en la reconstrucción del tejido social, en el fortalecimiento de las instituciones y en la promoción del desarrollo con inclusión social, basado en un profundo compromiso con el respeto a los derechos humanos.

Con esas ideas en mente, en la CCB hemos adelantado diferentes proyectos; por ejemplo, somos pioneros en el tema de reintegración de excombatientes y con la Agencia Colombiana para la Reintegración administramos un programa donde empleamos cerca de 40 colombianos que hoy día son ciudadanos y colaboradores ejemplares. Así mismo, hemos explorado con la Policía Nacional nuevas herramientas como la mediación policial, para gestionar la conflictividad urbana con un concepto más amplio de seguridad humana.

Realizamos la única encuesta sobre el proceso de paz y los empresarios. A hoy hemos hecho tres encuestas a nivel Bogotá y estamos listos para aplicarla a nueve ciudades capitales de las regiones del país.

Nuestro Centro de Arbitraje y Conciliación adelanta una serie de programas muy valiosos que impactan positivamente los objetivos de la construcción de paz por medio del uso de los métodos alternativos de resolución de conflictos.

Desde la CCB debemos acompañar a nuestros empresarios y darles las mejores herramientas para entender y analizar el nuevo escenario de construcción de paz. Los empresarios que mejor se preparen y se adapten, serán aquellos que reciban los mayores dividendos y los que mejor mitigarán los riesgos propios de la transición.

¿Por qué el sector privado y, en especial, el sector empresarial debe vincularse con la construcción de paz?

Colombia vive un momento de grandes transformaciones. Este nuevo entorno implica que los empresarios y el sector privado deben asumir un rol activo en el diseño, la conducción y manejo de dichas transformaciones. Creemos que esa responsabilidad del sector privado es indelegable y que estamos preparados para contribuir a la construcción de la Colombia del siglo XXI. La terminación del conflicto armado no resolverá todos los complejos problemas que aquejan a Colombia, pero si representa una oportunidad sin igual para dar un salto cualitativo en muchas áreas. El sector privado tiene las herramientas para, junto con el Estado y las comunidades, emprender proyectos e iniciativas que permitan alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) trazados por la ONU, en particular en el ODS 16.

¿Cómo puede el sector empresarial aportarle a la construcción de paz en Colombia?

Tradicionalmente en Colombia, el rol del sector privado en la construcción de paz ha sido entendido en términos de generación de empleo o contribuciones tributarias. Esto es importante, pero no es lo único. Debemos pensar en nuevas formas y esquemas donde cada empresa o sector productivo pueda seguir cumpliendo con su objeto empresarial y a la vez generar impactos positivos en términos de construcción de paz. El sector empresarial puede contribuir además en términos de competitividad, innovación, sostenibilidad y formalización. Creemos que el sector empresarial debe hacer parte activa de una nueva alianza entre el Estado, local y nacional, y las comunidades.

¿Actualmente cómo contribuye la Cámara de Comercio de Bogotá a la construcción de paz?

La Cámara de Comercio de Bogotá lleva muchos años contribuyendo a la construcción de paz y a la generación de entornos sanos para la actividad empresarial y la sostenibilidad. Lo primero es que creemos firmemente en que el comercio y el mercado generan paz. La violencia o la guerra representan un costo inmenso para los negocios. Por ejemplo, fuimos pioneros en el tema de reintegración de excombatientes y con la Agencia Colombiana para la Reintegración administramos un programa donde hemos empleado 40 colombianos que hoy en día son ciudadanos ejemplares con una carrera profesional exitosa. Así mismo, hemos explorado con la Policía Nacional nuevas herramientas como la mediación policial, para gestionar la conflictividad urbana con un concepto más amplio de seguridad humana. Adicionalmente, hemos realizado la única encuesta sobre el proceso de paz y los empresarios. Al día de hoy, hemos realizado 3 encuestas a nivel Bogotá y estamos listos para aplicarla a nivel nacional en 9 ciudades capitales. Por último, el Centro de Arbitraje y Conciliación adelanta una serie de programas que impactan positivamente los objetivos de la construcción de paz por medio del uso de los métodos alternativos de resolución de conflictos. Estos son unos pocos ejemplos del trabajo que la CCB adelanta en estos temas.

¿Cuál es la agenda a futuro de la Cámara de Comercio de Bogotá en cuanto al aporte en la construcción de paz?

Creemos que lo primero es organizarnos como sector y trazar una agenda compartida sobre el rol del sector privado en la construcción de paz en Colombia. Hay un riesgo inmenso de atomización y duplicidad entre diferentes entidades privadas que realizan actividades de construcción de paz. Hay muchas agendas, muchos recursos pero poca coordinación y articulación. Por eso, junto con otros importantes actores de este ecosistema, estamos iniciando un proceso de liderazgo colectivo donde invitamos a todo el sector privado a participar. Creemos que esa agenda compartida será de una utilidad extraordinaria para el sector empresarial, para el Estado, para las comunidades y para la misma cooperación internacional.

¿Por qué se creó la Dirección de Paz en la Cámara de Comercio de Bogotá? ¿Cuál es su función?

Nos dimos cuenta que la construcción de paz es un área de conocimiento complejo donde confluyen muchas disciplinas y que, dada su importancia y transversalidad, debe tener su propia estructura y misionalidad. Para nosotros es un área estratégica. En el futuro todas las empresas en Colombia deberán tener este tipo de sensibilidad y capacidad para entender y adaptarse mejor al entorno, pues los conceptos de la responsabilidad social empresarial y el valor compartido no logran del todo integrar la problemática específica de nuestro país. La Dirección de Construcción de Paz nos ayuda a comprender mejor el entorno, a prestarles un mejor servicio a los empresarios de Bogotá-Región e intervenir de forma más efectiva en la realidad del empresario y del ciudadano.

Hablando de dividendos de la paz, ¿cuáles son las oportunidades que ofrece el posacuerdo y el posconflicto a los empresarios?

Nuestros análisis internos nos indican que hay infinidad de oportunidades tanto en Bogotá-Región como en Colombia. Hay algunas oportunidades que son evidentes, como la de generar nuevos mercados en regiones donde de alguna u otra manera, persistía la autarquía. La integración territorial significa que ingresarán al mercado nacional más o menos 10 millones de colombianos, que con el conflicto armado habían estado aislados. Ese nuevo mercado se debe aprovechar. Sin embargo, el mercado no se crea solo. Necesitamos un compromiso de largo plazo del Estado en la provisión de bienes públicos, como infraestructura vial, servicios de educación y salud, autoridades locales, instituciones de justicia. Necesitamos ayudarle al Estado a crear las condiciones de su propia existencia y así asegurar el surgimiento de un mercado. El reto es inmenso. Por eso, la provisión de bienes públicos no puede ser responsabilidad de un Gobierno, debe ser un proyecto de largo plazo del Estado. Debe ser un consenso nacional, un proyecto de país.

¿Qué otros retos se perciben y cómo debe asumirlos el sector privado?

Actualmente, el principal reto es la generación de confianza. Es natural que exista incertidumbre en el sector privado, frente a los cambios que va a traer la terminación del conflicto armado. Pero una cosa es terminar el conflicto y otra muy distinta construir la paz. El sector privado tiene el reto de administrar la incertidumbre y de asumir el cambio de manera positiva para contribuir a construir la paz. A pesar de las dificultades, el sector privado debe generar confianza con el Estado y con las comunidades. Los daños, los retos y los atrasos que nos han dejado 50 años de guerra son tales, que solo un trabajo armónico, conjunto y constante entre el Estado, el sector privado y las comunidades puede llevarnos a dónde queremos ir: a construir una Colombia próspera, competitiva e incluyente.+]

 

 

Le puede interesar