Cluster, una Iniciativa de Valor Compartido Volver

Agenda de Desarrollo Productivo de Bogotá-región y el rol de las TIC

"Las TIC están llamadas a catalizar agendas transversales en materia de competitividad", afirma Marco Llinás, Vicepresidente de Competitividad y Valor Compartido de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Colombia, al igual que muchos otros países en desarrollo, tiene un gran reto en materia de productividad. A pesar de haber llegado en los últimos años a niveles “asiáticos” en materia de inversión como proporción del PIB, la productividad del país –medida como productividad total de factores– sigue sin reaccionar. Lo anterior resulta preocupante en la medida en que de su incremento depende que el país pueda tener altas tasas de crecimiento sostenidas en el tiempo.

Afortunadamente, en el marco del Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCCTeI), se viene trabajando una agenda integral de competitividad que incluye esfuerzos que apuntan a la sofisticación y diversificación del aparato productivo colombiano, procesos claves ambos para lograr detonar aumentos en la productividad del país. En particular, están próximas a ser expedidas dos políticas que, en su conjunto, conforman lo que se podría denominar la política industrial moderna de Colombia: las políticas de Desarrollo Productivo y de Ciencia, Tecnología e Innovación.

La mayor parte de “la acción” de estas políticas debe ocurrir a nivel local, a partir de las agendas que desarrollen los departamentos en torno a sus apuestas productivas. La idea es que los departamentos, en el marco de sus Comisiones Regionales de Competitividad, trabajen en –lo que se han denominado– “agendas integradas” que articulen sus esfuerzos de ciencia, tecnología e innovación (CTeI) con sus agendas de desarrollo productivo.

En el caso de Bogotá-región hay dos esfuerzos que la ponen en ventaja frente a otras regiones del país en cuanto a la construcción e implementación de su “agenda integrada”. En primer lugar, durante más de un año –a través de un ejercicio de construcción colectiva y el liderazgo de actores como la Cámara de Comercio de Bogotá, Connect Bogotá, Andi Bogotá, Probogotá, Invest In Bogotá, el Distrito, la Gobernación y otras entidades del orden público y privado– la ciudad-región avanzó en la construcción de una Estrategia de Especialización Inteligente, en línea con lo que vienen haciendo regiones de Europa para focalizar sus esfuerzos y recursos de CTeI a través de agendas denominadas Regional Innovation Smart Specialization Strategies (o RIS3 por sus siglas en inglés).

A través de este ejercicio se han priorizado cinco grandes áreas sobre las cuales se enfocarán los esfuerzos y recursos –incluyendo regalías– de múltiples actores públicos y privados, a saber: “Biopolo” (que pudiera abarcar sectores del ámbito agropecuario y agroindustrial, al igual que los de cosméticos y de salud), “Servicios Empresariales” (que pudiera llegar a incluir sectores como los de consultoría, BPO y KPO), “Bogotá Región Creativa” (que incluiría sectores como el de Industrias Creativas y Culturales y Moda, entre otros), “Hub de Conocimiento Avanzado” (que apunta a consolidar a Bogotá-región como una meca de la educación) y “Ciudad-región Sostenible” (a través de la cual se pretende apoyar soluciones empresariales a problemas de sostenibilidad de la ciudad-región).

En segundo lugar, la ciudad-región ha venido trabajando por más de cuatro años en 13 iniciativas cluster sobre un grupo de apuestas productivas de Bogotá-región. Estas iniciativas cluster –que facilita la Cámara de Comercio de Bogotá– trabajan en agendas que apuntan a abordar cuellos de botella que limitan el crecimiento de los sectores de prendas de vestir; cuero, calzado y marroquinería; joyería y bisutería; turismo de negocios y eventos; música; gastronomía; industria creativas y de contenidos; comunicación gráfica; energía; salud; lácteos; cosméticos; y Software y TI.

Tal como lo vienen haciendo muchas regiones de Europa, la idea es aterrizar la agenda de RIS3 a través de las agendas de clusters y apuestas productivas relacionadas a las cinco áreas de especialización. Toda esta agenda se trabajará en el marco de la Comisión Regional de Competitividad de Bogotá-Cundinamarca, la cual será reactivada en las próximas semanas.

Ahora bien, ¿cuál es el rol de las TIC en toda esta agenda de desarrollo productivo de Bogotá-región? Pues su rol no puede ser más central. Por un lado, las TIC son una apuesta productiva concreta de Bogotá-región que se manifiesta a través de la Iniciativa Cluster de Software y TI, la cual apunta a que este sector sea un gran jalonador del crecimiento económico de la ciudad-región. Por otro, las TIC se constituyen en una tecnología transversal que apoyará a las cinco áreas de especialización. En otras palabras, las TIC son una Key Enabling Technology (o KET por su sigla en inglés) en el marco de la Estrategia de Especialización Inteligente, o tecnología que facilitará el desarrollo de los nichos de especialización y clusters asociados.

Más allá de su rol en el marco de la agenda de desarrollo productivo de la ciudad-región, las TIC están llamadas a catalizar agendas transversales en materia de competitividad. En particular, las TIC deben ser parte de la solución a problemas de la ciudad en materia de educación, salud, justicia, y movilidad, entre otros.

Para que las TIC jueguen el rol que están llamadas a jugar, habrá que abordar múltiples retos. En particular, uno de los retos principales será el de cerrar las brechas de capital humano que enfrenta el sector. Si bien Bogotá-región tiene un capital humano importante para este sector en comparación con otras regiones del país –al tener un grupo de las mejores universidades de Colombia–, existen rezagos en varios frentes. Por ejemplo, nuestros bachilleres no están queriendo estudiar carreras asociadas a las TIC, por lo que posiblemente habrá que implementar acciones en materia de orientación vocacional que les muestre a los jóvenes las oportunidades de desarrollo profesional que ofrece el sector. Además, la misma velocidad a la que avanza este sector hace difícil que la formación universitaria y técnica y tecnológica tradicional pueda mantener el ritmo de transformación requerido, por lo que habrá que profundizar los esfuerzos en materia de formación dual de manera que la formación sea más pertinente a las necesidades cambiantes del sector privado.

En fin, Bogotá está lista para que su agenda de desarrollo productivo dé un salto cuántico y en ello las TIC deben jugar un papel protagónico. La Comisión Regional de Competitividad y los arreglos institucionales que representan las iniciativas cluster deberán ser los espacios de articulación para trabajar todas estas agendas; entre las cuales deberán estar aquellas que aborden los retos para detonar el crecimiento del sector TIC.