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Semana clave para recuperar la confección nacional

Además de que arranca Colombiamoda, voceros de la industria se reunirán con el presidente Santos para discutir políticas que mejoren el sector.

Este año Colombiamoda, la feria más importante del sector textil y de confecciones del país, celebra su nueva edición en medio una difícil situación para el sector. La Cámara Colombiana de la Confección denunció que se han perdido más de 50.000 empleos en lo corrido del 2017, los cuales son principalmente de madres cabezas de familias. Mientras el gremio les echa la culpa a los cambios arancelarios que se dieron en noviembre de 2016 y al contrabando, el Gobierno afirma que los despidos se deben por el ciclo económico descendente que atraviesa esta rama. ¿Qué se puede hacer?

Los cambios que denuncian son los decretos 1745 y 1744, que desmontaron el arancel mixto, dejando así sólo uno ad valorem del 15 %, y eliminaron también el impuesto de US$3 por kilo. Un cambio que se dio con base en el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la demanda que interpuso Panamá, pues consideraba que el anterior esquema de impuestos al comercio exterior colombiano era restrictivo y afectaba la entrada de productos provenientes de la Zona Libre de Colón.

El sector de las confecciones denuncia que la reducción de 15 puntos en el arancel pone en desventaja a la industria local respecto a los productos importados, sobre todos los que vienen de China, Bangladesh y Sri Lanka. Esto ha generado que se sustituya producto nacional por internacional y que se cierren empresas de confección en todo el país.

La ministra de Comercio, María Claudia Lacouture, atribuye los despidos a “una desaceleración en el sector, que ha llevado a tasas de crecimiento negativas en producción real y ventas reales desde julio de 2016. De este modo no puede atribuirse a la eliminación de los aranceles mixtos el mal desempeño reciente de esta actividad. La producción nacional ha ganado cerca de 10 puntos porcentuales en el mercado doméstico en los últimos dos años, desplazando las importaciones”.

Frente a esto Edwin Salazar, presidente de la Cámara Colombiana de la Confección, indicó que “nos parece increíble que el Gobierno nos quiera echar la culpa de los despidos en nuestro sector. Entre 2013 y 2016 registramos excelentes tasas de crecimiento, al punto que 6 de cada 10 empleos que se generaban eran de nuestro sector. Creamos 150.000 nuevos puestos de trabajo. Pero ahora, el cambio arancelario llevó a que 8 de 10 empleos que se pierden son de nosotros. Las ciudades más afectadas son Medellín y Cali: tan solo en la capital de Antioquia se han perdido cerca de 20.000 empleos”.

Por su parte, el presidente del Instituto para la Exportación y la moda (Inexmoda), Carlos Eduardo Botero, explicó que “el gran problema del sector confección es el contrabando. Colombia debe tomar esto como una prioridad. Los textiles que invaden el país no llegan por medio de contenedores que pagan aranceles del 15 %, sino por medio de una compleja red en la que se mezclan dineros del narcotráfico. Y debido al aumento de los cultivos de coca, hay más dinero que lavar por medio de la industria de la confección”.

Botero agregó que “indudablemente el primer semestre fue negativo para la confección, pero tenemos las apuestas en el segundo semestre. Esperamos que con la edición de Colombiamoda que arranca este martes podamos impulsar el sector, pues tendremos a 600 expositores de 15 países y más de 13.000 compradores internaciones de 50 naciones, con los que esperamos llegar a oportunidades de negocio entre los US$250 millones y los US$300 millones. Asimismo, seguiremos trabajando con el Ministerio de Comercio para sellar encadenamientos productivos para de esta manera volver a vincular a las personas del sector que han perdido su empleo, sobre todo los que laboran como satélites de las empresas”.

Colombiamoda no sería la única oportunidad que tendría el sector para repuntar. Salazar le contó a El Espectador que esta semana se reunirán con el presidente Juan Manuel Santos, quien según él se mostró muy preocupado por la pérdida de empleos, para hacerle una propuesta para generar cambios que le sirvan al sector. La única condición es que la recomendación esté dentro de los límites que exige la OMC y que sea balanceada frente a la situación económica del país.

“Vamos a sugerir que en las mercancías de menos de US$10 por kilo se imponga un arancel del 40 % y que para mercancías de más valor el arancel vaya cayendo, es decir, las de US$11 por kilo que paguen 37 %, las de US$15 paguen 35 %, y así sucesivamente. Además, proponemos regresar a la figura del arancel mixto (US$3 por kilo + 10 % ad valorem). Asimismo, queremos mayor control sobre el contrabando (se pierden $5 billones al año) y bajar los aranceles sobre los insumos (hilos)”, comentó Salazar.

De tal manera que esta semana es clave para el sector confección, con dos eventos que podrían generar un impulso que revierta las tendencias bajistas que ha marcado el 2017. Hay miles de empleos en juego.

Tomado de: El Espectador