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Solo 1% de las obras audiovisuales busca registro de derecho de autor

Los trámites ante la DNDA crecieron más de 540% entre 2000 y 2016

La protección de los derechos de autor en Colombia ha sufrido un vuelco, y en tan solo 16 años ha adquirido casi seis veces más la importancia que tenía a principios del milenio. En este crecimiento, los registros más demandados son de obras literarias y musicales, contrario a lo que sucede con los productos audiovisuales.

Según el reporte de propiedad intelectual en Colombia presentado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la Dirección Nacional de Derechos de Autor (Dnda), entre otras instituciones, el crecimiento de solicitudes ante la última entidad alcanzó 548% de crecimiento en 16 años, y pasó de 13.107 ingresos al sistema en 2000, a 71.875 en 2016, para un total de 637.760 registros en ese periodo.

Sin embargo, “a pesar de que se muestra la tendencia de crecimiento, sigue siendo un desafío motivar a los creadores al uso del trámite de derechos de autor, en parte porque es de carácter voluntario, uno de los principales motivos para evitar su uso”, explicó Carolina Romero Romero, directora de la Dnda.

En Colombia, 44% de las obras presentadas ante la Dnda corresponde a obras literarias, seguidas de los productos musicales, con 27% del total. Después, en la distribución del tipo de registros, están las obras artísticas con 11% de las solicitudes de registro; otro 6% está representado por los productos fonográficos y, al final, con 1% de participación, están las obras audiovisuales.

Este comportamiento de la distribución de registros, en la que los productos audiovisuales, por ejemplo, forman una parte importante de $18 billones que mueve la “economía naranja”, según cifras de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (Ompi), se debe a que la incursión de este sector en los derechos de autor es relativamente nuevo: “Las obras literarias y la música tienen mayor participación porque tienen más tradición en el depósito de obras, pero eso seguramente irá cambiando”, afirmó Tatiana Carrillo, directora de marcas, derechos de autor y social media de Lloreda Camacho Co.

Para expertas como Carrillo, es importante entender que al presentar las obras ante el Dnda, los registros solamente son depósitos que sirven como material probatorio en caso de que un tercero quiera reclamar sobre la obra, pues de esta manera se sostiene que “primero en el tiempo, primero en el derecho”.

Otro dato importante presentado en el reporte es que la mayoría (386.549 de 637.760) de estos trámites se hicieron a través de internet, mientras que por una app se solicitaron 163 registros.

Tomado de: La República