Cluster, una Iniciativa de Valor Compartido Volver

La industria gastronómica se une a la campaña contra el uso del pitillo

Se puede disminuir el uso de pitillos con facilidad, ya que son una fuente importante y prescindible de contaminación. 

Este pequeño tubo cuyo uso está tan arraigado en la sociedad para beber líquidos, está hecho de polipropileno. Se trata de uno de los materiales más durables y dinámicos del mundo, pero también de los más contaminantes, pues en contacto prolongado con el sol se fragmenta en partículas microscópicas, que se demoran más de mil años en descomponerse.

Estos pedazos diminutos que quedan de la descomposición del plástico se acumulan en zonas de poca corriente de los océanos, generando la pérdida de numerosas especies marinas, precisamente porque esta simple pieza de plástico permanece por mucho tiempo en el ambiente, como se ha indicado.

Para atajar el problema, el Ministerio de Ambiente ha presentado varias iniciativas como #SinPitilloPorfa, #YoDevuelvoElPitillo, #mejorsinpitillo. Pero para que este tipo de iniciativas realmente funcionen, la implicación de los empresarios es esencial. Es necesario que los restaurantes asuman el compromiso real y no dejar la efectividad de la campaña exclusivamente en manos de sus clientes.

Es necesario reducir el uso de los pitillos y dejar de emplearlos a la hora de consumir cualquier tipo de bebida. Es verdad que ciertas bebidas requieren de su uso, como aquéllas que contienen gran cantidad de hielo, por ejemplo, pero para muchas otras los pitillos son prescindibles. Algunos restaurantes ya están dando pitillos sólo cuando los clientes los piden, pero si el cliente no se concientiza de su responsabilidad como consumidor, la iniciativa no tendrá el éxito esperado a largo plazo. En definitiva, es responsabilidad de los consumidores y de los empresarios reducir su consumo.

En esta línea, recientemente el Ministerio de Ambiente y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) anunciaron su campaña "Reembólsale al Planeta", con la que buscan erradicar las bolsas de plástico de menos de 30 x 30 centímetros y reducir en general el uso de bolsas de plástico: un uso que muchas veces es innecesario.

Según el Ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo, los colombianos usamos en promedio seis de estas bolsas a la semana, lo que equivalen a 312 bolsas al año. Es decir, mucho plástico y, por tanto, gran contaminación, porque las bolsas tienen una utilidad muy breve y un impacto contaminante perenne. 

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