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Elementos para la política láctea

La leche que se queda en finca en épocas de abundancia, así como la informalidad del mercado lácteo, deben ser vistas como oportunidad de crecimiento para el sector.

Se trata de una oferta de leche que, bajo la ejecución de una política láctea integral, permitiría al país posicionarse en mercados de exportación, garantizando la disponibilidad de productos para compradores externos,  sostenida  en  el  tiempo  y aprovechando  el  proceso  de  inserción internacional de la economía colombiana. Porque actualmente las exportaciones lácteas del país son oportunistas, responden a situaciones coyunturales y no tienen continuidad.
Los elementos para una política láctea integral serían entonces: en primer lugar, garantizar la absorción industrial de la leche producida en el país, a través de contratos de proveeduría que fortalezcan el vínculo entre productor e industria. En segundo lugar, y directamente relacionado con el anterior, tener un precio de compra para los volúmenes adicionales de producción, con referencia a los precios internacionales más competitivos. Tanto los volúmenes adicionales de la producción como su precio de compra, deberán ser definidos a través de un estudio técnico económico elaborado por un ente imparcial.
En tercer lugar, promover la exportación de los volúmenes de producción adicionales que entren al sistema formal, para consolidar al país como potencia exportadora de leche y derivados  lácteos.  Aquí debe  revisarse  la relevancia  de  las exportaciones  a  nivel  país, mediante alianzas y sociedades de industria y productores de leche.
El sector lácteo debe contar con un instrumento de parafiscalidad eficiente, que promueva la mayor productividad del sector y actúe como mecanismo de estabilización de precios y fomento  a  la  exportación.  Los  recursos  parafiscales  tienen  la  naturaleza  de  recursos públicos, por lo cual su administración debe estar sujeta a los más altos estándares de transparencia. Los porcicultores y avicultores tienen casos de éxito en la administración de los recursos parafiscales de sus respectivos sectores: lograron duplicar el consumo de sus productos en el corto plazo y superaron los mitos alrededor de ellos.
El actual momento tiene una connotación única para el sector lácteo colombiano. Existen amenazas pero también oportunidades; tenemos falencias en competitividad pero también una cultura ganadera y lechera posicionada a nivel nacional, así como un eslabón industrial que invierte continuamente en tecnología de proceso y desarrollo de productos. Creemos en el desarrollo del ecosistema lácteo colombiano.
En medio del proceso de apertura comercial en el que nos encontramos hay riesgos, pero asimismo debe verse este momento como la ocasión para dar un vuelco al sector, que genere crecimiento y bienestar en el campo, a través de una Política Láctea Integral que propenda por el desarrollo lácteo en todos los eslabones de la cadena productiva.

Tomado de: Asoleche